jueves, 29 de agosto de 2013

A.C. Green, Jr.,NBA, BALONCESTO,./ ASCASO, UN MICROFESTIVAL DE ALTURA,.

TÍTULO:  A.C. Green, Jr.,NBA, BALONCESTO,

A.C. Green, Jr., es un ex-jugador de baloncesto estadounidense, cuya carrera profesional en la NBA se prolongó durante 16 temporadas, de 1985 a 2001. Nació el 4 de octubre de 1963 en Portland, Oregón, y tiene un récord curioso y difícil de batir: es el jugador de toda la historia de la ABA y la NBA que más partidos consecutivos ha jugado, con 1192. Con sus 2,10 metros de altura jugaba como ala-pívot, e incluso de pívot nato.

Universidad

Green pasó 4 años en la Universidad de Oregon State, en los cuales se convirtió en el segundo máximo reboteador de la historia de la universidad, y en el cuarto mejor anotador. En su temporada junior fue el cuarto mejor de toda la liga NCAA en porcentaje de tiro, con un 65,7%. Acabó su periplo universitario con unos porcentajes de 14,7 puntos y 7,7 rebotes.

Profesional

Fue elegido por Los Angeles Lakers en el puesto 23 de la primera ronda del Draft de la NBA de 1985. En su primer año tuvo que conformarse con salir desde el banquillo, pero ganó la titularidad al año siguiente, en un equipo plagado de figuras, en la época del Showtime: Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar, Michael Cooper, James Worthy, Byron Scott... Con ellos consiguió ganar sus dos primeros anillos de campeón de la NBA.
Green dejó los Lakers en 1993, y firmó como agente libre por los Phoenix Suns, equipo que venía de perder las finales contra Chicago Bulls el año anterior, y que consideraron que era la pieza que les faltaba en su puzzle para hacerse con el anillo. En su primera temporada en Arizona consiguió los mejores promedios de su carrera, con 14,7 puntos y 9,2 rebotes, pero su equipo no llegó a pasar de las semifinales de conferencia. En 1997 fue traspasado a Dallas Mavericks, en un acuerdo que llevaba a Jason Kidd a Phoenix. Fue allí cuando el 20 de noviembre de 1997 consiguió batir el record de partidos consecutivos, que poseía Randy Smith con 906. Consiguió llegar a la cifra de 1000 partidos consecutivos en 1999 contra los Vancouver Grizzlies, acabando esa temporada con 1024. En 14 temporadas, sólo se había perdido 3 encuentros, todos en la temporada 1986-87, y siempre por decisión técnica de su entonces entrenador, Pat Riley.
Regresó a los Lakers en 1999, ya con 36 años, para conseguir ganar su tercer y definitivo anillo de campeón, con un equipo en el que ya despuntaban figuras como Shaquille O'Neal o Kobe Bryant, saliendo de titular en los 82 partidos de la fase regular, y dosificando minutos de los hombre altos del equipo. Su última temporada la pasó en los Miami Heat, donde volvió a reunirse con su antiguo entrenador, Pat Riley.

Equipos

Ascaso, un microfestival de alturaTÍTULO; ASCASO, UN MICROFESTIVAL DE ALTURA,.

Ascaso es una diminuta aldea situada en un picacho de la comarca de Boltaña, en la ladera sur del monte Nabaín, en el entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido del Pirineo de Huesca. Siete personas viven en sus seis casas, de las que solo tres son habitables. Hay una iglesia, varios establos medio abandonados y una pequeña explanada en la que se disponen setenta sillas y una pantalla. Allí se celebra desde hace dos años el festival de cine «más pequeño del mundo». Un certamen micro con ambición macro, un festival de altura y bajo presupuesto aliado con el mejor cine.
En lugar de la alfombra roja, una pista forestal. En vez de sala de proyecciones, un pantallón bajo un manto de estrellas. En vez de flashes y astros en la pasarela, coloquios con los directores en un establo. Menos de trescientas personas disfrutarán, desde ayer hasta el sábado, de los seis largometrajes, diez cortos y la película de animación programada en la segunda edición del gran microfestival de cine de Ascaso.
«Disfrutamos del cine bajo las estrellas» se felicita Miguel Cordero, codirector junto a Néstor Prades de la Muestra de Cine más Pequeña del Mundo (www.cineascaso.org). Hace dos años se propusieron compartir las sesiones de cine caseras que organizaban en los crudos inviernos pirenaicos «para huir de la tele». Se pusieron manos a la obra y lograron un notable éxito con la primera edición, para deleite de apenas doscientos espectadores. El acceso, a través de un camino forestal no es fácil. La red eléctrica no llega a la aldea, de modo que la proyección se realiza con generadores en la única explanada del lugar.
Patrocinio
Su presupuesto es tan micro como el festival. Apenas 5.000 euros en especie que reciben mediante patrocino en forma de productos y servicio de un puñado de firmas. Otros 4.000 euros llegaron por microfinanciación para rehabilitar una borda, el establo que acoge una sesión matinal de cine familiar y los debates. Gracias al 'crownfunding', la aportación de pequeñas cantidades, se pudo llevar a la aldea a alguno de los directores. Esperan aún una subvención de 900 euros de la Diputación de Huesca.
Medio abandonada desde los años 60, a finales de los 90 comenzó la recuperación de las casas, la iglesia y las bordas alineadas en torno a la plaza y la calle Única de Ascaso, a más de mil metros de altitud, devolviendo la vida del pueblo. «La revitalización no se logra solo con ladrillos; hay que actuar de fachadas hacia adentro y crear nuevos espacios de convivencia» dicen los responsables del festival, «el lugar ideal para ver cine bajo uno de los cielos más estrellados de la Península Ibérica». Quieren colocar la aldea en el mapa y el evento en el calendario cinéfilo «para que la aldea sea un lugar de acogida y de encuentro en torno a un cine pequeño y recóndito, como Ascaso, pero lleno de sentimientos y emociones». «No somos un festival experimental ni de cine duro», aclara Cordero.
Se centra en películas de autor que no llegan nunca al mundo rural. La segunda edición, centrada en la crisis, se abre con la cinta francesa 'Les neiges du Kilimandjaro', de Robert Guédiguian; nada de safaris, es una historia sobre la clase obrera de Marsella en tiempos de crisis premiada en Cannes y Valladolid. Hay películas españolas, «joyitas» dice Cordero, como 'N VI' de Pela del Álamo, o 'Ander', de Roberto Castón, otra francesa, 'Le Tableau', de Jean Francois Laguionie, y la italiana 'Io sono Li / La pequeña Venecia', de Andrea Segre. La muestra se clausurará con un concierto del cantautor Francho Sarrablo y con la proyección de 'Nostalgia de la Luz', del director chileno Patricio Guzmán.
Los patrocinadores facilitan proyectores, equipos de sonido, bebidas, películas, y material diverso. La asociación de vecinos aloja a los directores y actores en casas rurales, colocan las sillas, altavoces, amplificadores y la gran pantalla de cinco por cuatro metros en el corazón de la aldea. Venden las entradas -tres euros por película, o un bono de ocho euros para ver cuatro proyecciones-, sirven cerveza artesana y venden un producto propio: mantitas de abrigo, por si la velada pirenaica se pone fresquita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario