domingo, 21 de agosto de 2011

LAS SUECAS DE LOS 60 ERAN TREMENDAS.

Julian Rubio Dueño de el chiriquito:
Barcelona en un domingo sin dinero no vale nada, pero un lunes con la cartera llena es mía.
Su abuelo abrió hace casi un siglo en Sitges el primer merendero de playa de España. Lo llamó El Chiringuito. Fue el Big Bang del veraneo español, el origen de una de las señas de identidad de nuestro país. A sus 80 años, don Juan, arquetipo del seny catalán, «sigue en la caja registradora, controlando el asunto». Genio y figura.Al frente del negocio. Con 80 años, aún baja cada día al bar. «¿Qué voy a hacer si no,foto.
- ¿Qué tal va el verano?
- Mal. La gente lleva menos dinero, compra poco... Han gastado de más y ahora hay que reponerlo.
- Pues el turismo es el motor económico de España.
- Era el motor, ya no... Hay otros sitios, Turquía o Croacia, que son tan bonitos como España y más baratos. Y claro, la gente va donde le cunde más el dinero.
- ¿Y en España cunde poco?
- Tú me dirás. Desde que entramos en el ecu (sic), todo ha pegado un subidón impresionante.
- ¿Cuánto cuesta una paella en El Chiringuito?
- 16 euros para una persona. Pero ojo, bien hecha, eh, nada prefabricado, con un pescado que esta mañana nadaba delante de casa.
- ¿Y unos calamares?
- Siete euros.
- Es un dinerillo.
- Hombre, no te voy a engañar, es mucho, pero las raciones son grandes y abundantes. Y las hamburguesas las hago yo a mano, el único en Sitges. Los demás las compran congeladas con dientes de oro entre la carne. Yo les pongo yemas de huevo, Tío Pepe...
- ¿Cómo ha cambiado el turismo visto desde detrás de la barra de El Chiringuito?
- Buff, madre de Dios Santísima. Los extranjeros nos descubrieron por sí solos, sin agencias de viaje ni leches. Éramos un país barato, teníamos sol, toros, guitarra, podían fumar, beber.
- Pues los toros en Cataluña...
- Cagüen... ¡Al que le gusten los toros que vaya, coño; y al que no le gusten que no vaya! Pero no me prohíba usted a mí los toros.
- Son cosas de la política.
- Coño, como lo de poner los letreros en... No me haga hablar.
- ¿Qué decía de los extranjeros?
- Primero llegaron los ingleses, luego los alemanes, los suecos. Era un baile fabuloso, una juerga.
- Aclárelo: ¿se puede comer en un chiringuito sin camiseta?
- Aquí entra todo el mundo como quiere. Soy el meadero público de la playa porque todos vienen aquí y yo tengo que pagar a los empleados para que los limpien. Lo que no pueden, y esto por Dios que lo entiendan, es ir a la iglesia en 'calçotets' (calzoncillos) y pasearse por el pueblo medio desnudos. Coño, ¿estamos civilizados o no?
- Dicen que Sitges es uno de los mejores destinos gay.
- Uff, ya no quedan mujeres, se han esfumado todas. Por aquí sólo hay hombres.
- Son buenos clientes, ¿no?
- No tanto. Algunos en Sitges dicen eso pero no. No gastan más que en farmacia.
- ¿Dónde se va de vacaciones?
- Yo no tengo vacaciones nunca. ¿Es que no ha entendido usted este invento? Yo siempre les he dicho a mis nietos que Barcelona en un domingo sin dinero no vale nada, pero un lunes con la cartera llena es mía.
- ¿Qué tal va de idiomas?
- Soy licenciado en Filosofía y Letras y domino diez idiomas. Diez, eh. Y quiero aprender el chino, pero tú, qué difícil es.
- ¿Y el ruso? Ahora vienen muchos turistas de allí.
- Tengo nociones. Vienen cantidad y con mucha pasta. No sé de dónde la sacan. Y las señoras son impresionantes.
- ¿Como las suecas de los 60?
- Osti, sí, las suecas eran tremendas. Ahora tengo una noruega trabajando aquí.

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