lunes, 30 de enero de 2012

EL LADO OSCURO DE LA RED. INTERNET.SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR./EL PERRO ESCRITOR./ LA TRAMPA PAN BENDITO:

 TÍTULO: EL LADO OSCURO DE LA RED. INTERNET.

TÍTULO: SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR.

Setenta balcones hay en esta casa,
setenta balcones y ninguna flor.
¿A sus habitantes, Señor, qué les pasa?
¿Odian el perfume, odian el color?
La piedra desnuda de tristeza agobia,
¡Dan una tristeza los negros balcones!
¿No hay en esta casa una niña novia?
¿No hay algún poeta bobo de ilusiones?
¿Ninguno desea ver tras los cristales
una diminuta copia de jardín?
¿En la piedra blanca trepar los rosales,
en los hierros negros abrirse un jazmín?
Si no aman las plantas no amarán el ave,
no sabrán de música, de rimas, de amor.
Nunca se oirá un beso, jamás se oirá una clave...
¡Setenta balcones y ninguna flor!

TÍTULO: EL PERRO ESCRITOR:

Era un perro de tamaño mediano, que tenía por dueño a un jovencito de apenas ocho años.
El perrito se llamaba Joe y al oír su nombre, movía la cola y miraba hacia quien lo llamaba.
Su dueño se llamaba Federico y quería mucho a su compañero de juegos y de exploraciones por el parque cercano y al cual iban cuando su mamá lo permitía.
Joe había aprendido a traerle a Federico sus libros, cuadernos y lápices que tomaba delicadamente con su boca, valiendose de sus dientes. Se quedaba mirando cómo Federico realizaba sus deberes escolares. Los que veían al perrito tan atento a lo que realizaba Federico, decían que parecía como que Joe también estaba aprendiendo.
Un día, salieron al parque a jugar y Joe se distrajo debajo de un árbol, viendo las carreras de las ardillas por entre las ramas.
Llegaron personas extrañas que se acercaron a Federico y le ofrecieron caramelos y chucherías. Al principio Federico no quería acercarse, recordando que su mamá le decía que no debía aceptar nada de extraños. Pero las golosinas eran tentadoras y Federico no resistió mucho y se acercó a los extraños para tomar esas golosinas.
Tan pronto se les acercó, los extraños lo sujetaron y se lo llevaron.
Al darse cuenta de lo que estaba pasando, Joe corrió hacia el grupo ladrando fuertemente, de modo que llamó la atención de las demás personas y del vigilante del parque, que alcanzó a los extraños y rescató a Federico de sus manos.
El vigilante acompañó a Federico y a su perro Joe hasta su casa, entregándolo a su madre.
Por su parte, Federico nunca más desobedeció las órdenes de sus padres y Joe nunca más se desentendió de su amigo y dueño.
¿Que quién escribió esta historia?
Pues yo, mi nombre es Joe...

 TÍTULO: LA TRAMPA PAN BENDITO:

Comida celestial, pan cuyo gusto
es tan dulce, sabroso y tan suave,
que al bueno, humilde, santo, recto y justo,
a manjar celestial, como es, le sabe;
Justa condenación del hombre injusto
si come el pan de Dios se encierra y cabe;
el sumo Dios que en sí se da y oculta
diga el bien que de tanto bien resulta.
Pan de ángeles, Dios tan verdadero,
que, aunque se quiebra, se divide y parte,
está un inmenso Dios, trino y entero,
en cualquiera migaja y menor parte;
Agnus Dei, sincerísimo Cordero
que en pan al pecador gustas de darte;
pues eres todo Dios, el que es bastante,
de su deidad en sí cifrada cante.
Eres, pues, Dios, de tu deidad tan digno
que no hay justo ni santo entre los santos
que no se juzgue y tenga por indigno
de bocado que da regalos tantos;
eres Pan para el bueno, tan benigno
que de tribulaciones y de llantos
le produces y das gloriosos bienes,
y para con el malo los detienes.
Eres, pan celestial, lo figurado
de aquel maná sabroso del desierto;
Tú lo vivo y aquello lo pintado,
aquello la figura y tú lo cierto;
eres, pan, tan glorioso y endiosado
que a decir tus grandezas yo no acierto:
las angélicas lenguas lo prosigan,
que faltas quedarán aunque más digan.
Foto del pan de cada dia es más rico dar para comer y desayunar- gracias dios.

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