jueves, 3 de mayo de 2012

LA CARTA DE LA SEMANA- MI AMIGO ALFONSO- CON UN TIRANO UNIVERSAL./ NOMBRES NADIE QUE ESCRIBIÓ.

TÍTULO: LA CARTA DE LA SEMANA- MI AMIGO ALFONSO- CON UN TIRANO UNIVERSAL.

En algún artículo anterior hemos glosado el modus operandi de todas las tiranías que en el mundo han sido, que no es otro sino el deterioro y paulatina destrucción de los vínculos humanos (los lazos comunitarios que los hombres entablan entre sí, para hacerse fuertes) y su sustitución por unos ‘hipervínculos’ propagandísticos que, a la vez que aíslan a los hombres entre sí, los someten a un poder de apariencia próvida y hospitalaria. De la destrucción de los vínculos humanos tenemos pruebas por doquier, desde la plaga del divorcio (por citar el ámbito familiar) al rifirrafe ideológico (por citar el ámbito de la comunidad política), que convierten nuestra convivencia en un campo de Agramante; y en ese campo de Agramante donde todos andamos a la greña, donde ha desaparecido todo sentimiento de pertenencia y las adhesiones duraderas se han tornado frágiles y adventicias, el tirano puede presentarse como el último refugio que al hombre le resta, si desea satisfacer su maltrecho anhelo de unidad.

Pero ¿qué distingue la tiranía propia de nuestro tiempo de cualquier otra tiranía que en el mundo haya sido? Donoso Cortés lo explicaba con clarividencia hace ya siglo y medio: «En el mundo antiguo la tiranía fue feroz y asoladora; y sin embargo, esa tiranía estaba limitada físicamente, porque los Estados eran pequeños y las relaciones universales imposibles de todo punto. Hoy, señores, las vías están preparadas para un tirano gigantesco, colosal, universal, inmenso... Ya no hay resistencias ni físicas, ni morales, porque todos los ánimos están divididos, y todos los patriotismos están muertos». Las estrategias de este nuevo tirano universal que hace de nuestra división su principal fuerza saltan a la vista: y todas ellas convergen en la constitución de un Nuevo Orden Mundial caracterizado por una concentración de poder como en ninguna otra época de la historia ha existido; una concentración de poder ante la cual los Estados se convierten en marionetas o lacayos y las comunidades humanas sucumben, víctimas de una inicua ingeniería social.

Vemos, por un lado, a este Nuevo Orden Mundial colonizar los organismos y conferencias internacionales, inspirando y financiando lobis y programas `educativos´ que redefinen constantemente los derechos humanos y que, bendecidos desde instancias como la ONU o la Unión Europea, crean un espejismo de `consenso internacional´ que acaba corrompiendo el lenguaje político y las leyes. Así, el Nuevo Orden Mundial impone una nueva y más sibilina forma de tiranía que, a diferencia de las tiranías de antaño, ya no actúa desde una esfera política exterior, sino modelando a su gusto y conveniencia la esfera interior o conciencia de los individuos. Y vemos también cómo este Nuevo Orden Mundial, mediante arriesgadas operaciones especulativas, se apodera de las finanzas y se enseñorea sobre el crédito; y –como ya anticipase Pío XI en su encíclica Quadragesimo Anno– «administra la sangre de la que vive toda la economía y tiene en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad». Tal dominación económica ha terminado por convertir a los Estados en peleles a su servicio, a quienes no resta otra salida sino obedecer los mandatos del Nuevo Orden Mundial, que expolia y somete a condiciones laborales cada vez más indignas a las comunidades humanas. Y estas, reducidas a una masa amorfa y presas del pánico, acaban viendo en este Nuevo Orden Mundial la única salvación posible ante las calamidades que él mismo ha originado. 

Este Nuevo Orden Mundial derriba o tutela gobiernos, monopoliza el poder económico, controla la educación, promueve un nuevo orden antropológico y hasta postula una nueva religión sincrética, fundada sobre una adoración del progreso y una falsa filantropía. El profeta Daniel ya anticipó su emergencia, hace muchos siglos, cuando anunció el advenimiento de un poder que, tras vencer o someter a los reyes de la tierra, acaudillaría «con poder omnímodo» una gran confederación de naciones. Solo una institución se atreve a discutir su primacía; una institución que, paradójicamente, también tiene vocación universal, pero que cree en los vínculos humanos fuertes, y en la divina ligazón que los hace posibles. A combatir encarnizadamente en todos los frentes a esa institución (infiltrándose, incluso, en su seno) dedicará sus esfuerzos este Nuevo Orden Mundial en los próximos años. Pero está escrito: non praevalebunt.

TÍTULO: NOMBRES NADIE QUE ESCRIBIÓ:

De vez en cuando, algunos de ustedes sugieren que me ponga en plan abuelo Cebolleta y cuente batallitas viejas. Lo hago con placer, porque me gusta la Historia y creo útil recordar ciertos episodios que, para bien o para mal, nos definen. E incluso, a veces, permiten reconciliarnos con nosotros mismos: con este desgraciado país que, pese a obispos, reyes, ministros y generales, también parió durante siglos a no poca gente honrada, valerosa y decente. A hombres y mujeres con los que valdría la pena tomarse una copa, e incluso dos. A fulanos admirables.

No siempre es necesario ir lejos en busca de analgésicos. Ejemplo fresco es algo ocurrido hace poco en Afganistán. En la guerra de Afganistán, palabra incómoda para esa idiotez de las Fuerzas Armadas Desarmadas Humanitarias que todo ministro de Defensa, sin distinción de pelaje ni pesebre, pretende calzarnos por la cara. El caso es que, en un lugar llamado Vigocho, hubo candela. Y varios nombres de legionarios españoles, que debían haber sido mencionados en el telediario y los papeles, no lo fueron. Si hubiera sido fútbol, no faltarían fotos, protagonistas calificados de héroes y ondear de banderas. Pero pegar tiros es menos mediático. Poco humanitario. Así que, por si les interesa –si no, lean a Paulo Coelho–, hoy cedo esta página al general que sí mencionó esos nombres en la orden del día. Y que, por cierto, no tiene mala prosa:

«Con motivo del combate acaecido.
el 7 de marzo de 2012, quiero felicitar a los componentes de la IIIª Sección de la TF 1ª Legión por su meritoria actuación, en especial los que se relacionan a continuación:

Teniente Ramón Prieto Gordillo. Jefe de la III Sección. Reaccionó de forma ejemplar. Dirigió el fuego de sus pelotones, distribuyendo los fuegos propios y solicitando apoyo del Pelotón de Morteros para hacer frente al fuego enemigo. Mantuvo la calma, transmitiéndola a sus subordinados. Coordinó la evacuación del herido, y realizó el repliegue de forma ordenada y coordinada.

Sargento José Moreno Ramos. Jefe del 3er. Pelotón. En cuanto recibe información sobre un hombre suyo herido en el cuello comprueba que su pelotón responde al fuego, realiza fuego rápido de supresión y abandona su pozo bajo fuego enemigo para atender personalmente al herido, que se encontraba cuarenta metros al sur. Mantuvo la calma en todo momento y la transmitió a sus subordinados. Su actuación en la atención de las heridas de uno de sus hombres, cortando una abundante hemorragia bajo fuego enemigo, fue determinante para salvarle la vida.

Cabo 1º José Manuel Gómez Santana. Jefe del equipo de tiradores de la compañía. Suprimió los orígenes de fuego enemigos realizando fuego de Barret y de Fusa, designó objetivos al jefe de sección, corrigió el fuego de mortero. Atendió a su binomio (compañero observador) cuando quedó cegado por la tierra a consecuencia del fogonazo del Barret. Mantuvo la calma en todo momento, siendo su actuación fundamental y clave para hacer frente al enemigo.

Cabo 1º José Miguel Ortega. Jefe del 1º Pelotón. Realizó de forma precisa fuego de mortero contra dos objetivos, exponiéndose al fuego enemigo para realizar fuego con eficacia, dirigiendo el fuego de su pelotón para que se le apoyase cuando se exponía al tirar con el mortero. Saltó de su posición, avanzando al descubierto para ocupar una mejor posición de tiro. Colaboró en la evacuación del herido, manteniendo la calma en todo momento.

Cabo Fernando Carrasco Ibriani. Jefe de Escuadra, tirador de MG42. Realizó fuego eficaz contra tres orígenes de fuego enemigos, manteniéndose firme sobre su ametralladora sin cesar en su apoyo en ningún momento. El jefe de Sección observa cómo el fuego de su ametralladora cae sobre un insurgente a 250 metros. Designó al jefe de su Sección los cuatro orígenes de fuego enemigos. Informaba del consumo de munición, dosificando los últimos 250 cartuchos, haciendo fuego sólo contra objetivos claramente identificados. Mostró un control total de la situación.

Iván Castro Canovaca. Fusilero del 3º Pelotón. Herido en los primeros segundos del combate, mantiene la calma y pide a su jefe de Pelotón que lo deje solo y acuda a su puesto nuevamente. Cuando su jefe de Sección le decía que estuviera tranquilo, que volvería a España a ver nacer a su hija, respondió que eso no le importaba en ese momento, que lo que quería era seguir en su puesto. No perdió en ningún momento la compostura, evitando ser un problema más en aquella situación»

EL BLOC DEL CARTERO--RECORTÁNDOLO CON UN DÍA DE ABRÍL VEINTE AÑOS ATRÁS./ 20 DE ABRIL- CANCIÓN.

TÍTULO: EL BLOC DEL CARTERO--RECORTÁNDOLO CON UN DÍA DE ABRÍL VEINTE AÑOS ATRÁS.

Era una mañana de abril de 1992. En Sevilla llevábamos años viendo o intuyendo que en la Isla de la Cartuja se movían tierras, salían y entraban camiones, se reperfilaba el paisaje y se construía algo a lo que, en verdad, éramos un tanto ajenos. Un espectador taurino le espetó al gran Curro Romero en la Maestranza –un año antes de la Exposición–, en una tarde de aquellas en las que las cosas no le salían al Faraón como él quería, una frase que hizo fortuna: «¡¡¡Curroooo: tiés más cuento que la Expo!!!». Sinceramente creíamos que lo de la Expo 92 era uno más de los muchos ejemplos del malditismo hispano y que en torno a ella no hacían sino crecer los negocios irregulares y el cuento eterno del pavoneo empresarial y social. Estábamos equivocados casi todos. Cuando vimos que la carretera se desdoblaba definitivamente, que el aeropuerto crecía, que el tren de alta velocidad llegaba a Santa Justa –Madrid-Sevilla en menos de tres horas: ¡imposible!–, que el muro de la calle Torneo se derrumbaba, que nacían puentes sobre el Guadalquivir, que se mejoraban los accesos y que del interior de la Isla llegaban voces que hablaban de los prodigios construidos, empezamos a pensar que aquello iba en serio. Nadie consideró posible que todas las obras estuvieran acabadas para la fecha señalada, pero lo estuvieron. Nadie consideró que los sevillanos fuéramos a solicitar masivamente el pase válido para los seis meses de Exposición, pero lo hicimos. Al final, aquello que se inauguraba en aquella soleada mañana de abril lo salvaron los propios sevillanos, que hicieron de maravilla el papel de extras. De fuera llegaron millones de personas –que tenían que pagar salvajadas por dormir en los hoteles de la ciudad, que se hincharon a manos llenas mediante tarifas abusivas–, pero fueron los lugareños los que llenaron a diario la muestra. Y más felices que nunca. Y sorprendidos por la maravilla que allí se vio.

Porque lo que se inauguraba aquella mañana de abril de 1992 era una maravilla magníficamente organizada, limpia, asombrosa, espectacular, moderna, inusitada en la España de final del siglo pasado. Las colas en los pabellones de los diferentes países podían consumir la paciencia de cualquiera, pero se aguantaba estoicamente. Los precios de los restaurantes de los mismos pabellones eran, en algunos casos, prohibitivos, pero se hacía un esfuerzo y se probaba. Había quien podía cenar en el restaurante de los vascos o de los franceses y había quien tenía que llevarse el bocadillo de casa –debidamente oculto, ya que la organización lo impedía para que así se gastara el personal el dinero dentro–; había quien consumía dos días en verlo todo de nueve de la mañana a doce de la noche y había quien se pasaba un par de horas por la tarde a dar una vuelta o a ver el espectáculo Azabache, que ¡diariamente! juntaba en el Auditorio a Rocío Jurado, Nati Mistral, Juana Reina, Imperio Argentina y María Vidal. Había de todo y lo hubo durante veinticinco semanas.

Es indudable –y parece desgraciadamente inevitable– que al calor de muestras de este tamaño proliferen irregularidades y que más de uno quiera aprovechar el curso del agua para rellenar su botijo, pero aquel día de abril y a la hora en punto se abrieron las puertas y los españoles tuvieron razones sobradas para sentirse orgullosos de lo que su país podía hacer. Junto con los espectaculares Juegos de Barcelona, celebrados a la par, la Expo de Sevilla significó un tanto indudable en el haber del país; por otra parte, agitó la ciudad lo suficiente como para hacerla irreconocible: la Expo fue un evento que solicitó un gobierno de la UCD, pero fue el impulso y decisión inequívoca de los gabinetes de Felipe González los que la hicieron definitivamente posible. Ese reconocimiento es mezquino negarlo.

Por demás, guardo un recuerdo añadido inolvidable. Un 30 de julio, dando cuenta en el Pabellón de Hungría de una razonable comida en compañía de Jorge Prádanos y mis compadres Anacleto y Elena, llamó Mariló Montero reclamando mi presencia de inmediato. A las pocas horas nacía mi hijo mayor, Alberto, en una noche de tórrido calor sevillano. Fue nuestra particular aportación al prodigioso año 92.

TÍTULO: 20 DE ABRIL- CANCIÓN.

20 de abril del 90
hola chata, ¿como estás?
¿Te sorprende que te escriba?
Tanto tiempo es normal

Pues es que estaba aquí solo
me había puesto a recordar
me entro la melancolía
y te tenia que hablar

¿Recuerdas aquella noche
en la cabaña del Turmo?
Las risas que nos hacíamos

antes todos juntos
hoy no queda casi nadie de los de antes
y los que hay han cambiado,
han cambiado, SI!

Pero bueno, ¿tu que tal? di
lo mismo hasta tienes críos
Que tal te va con el tío ese?
espero sea divertido

Yo la verdad, como siempre
sigo currando en lo mismo
la música no me cansa
pero me encuentro vacío

Bueno pues ya me despido
si te mola me contestas,
espero que mis palabras,
desordenen tu conciencia.

Pues nada chica, lo dicho
hasta pronto si nos vemos
yo sigo con mis canciones
y tu sigue con tus sueños.

DEPORTES- CAMPEÓN DE LIGA FÚTBOL REAL MADRID./ BALONCESTO BARCELONA-86- REAL MADRID-83-. / LA GALA DEL LIBRO EN CASTUERA.


TÍTULO: DEPORTES- CAMPEÓN DE LIGA FÚTBOL REAL MADRID.

El Real Madrid consigue su trigesimosegundo título de Liga a falta de dos jornadas tras imponerse con contundencia en San Mamés al Athletic con goles de Higuaín, Özil y Cristiano Ronaldo.
Este título no nos lo ha regalado nadie. Hemos hecho muchos puntos y eso es una locura. Hemos hecho fútbol de alta calidad. Hay que celebrarlo. Estos jugadores se lo merecen", dijo.
"Es una gran alegría. Es mi primera Liga aquí en España y estoy muy contento; el objetivo está cumplido", dijo el delantero portugués.
Álvaro Arbeloa grabó con su teléfono móvil el ambiente que esperaba al equipo al salir del aeropuerto de Barajas.
Los jugadores del Real Madrid festejaron el título de Liga en el vestuario de San Mamés, donde las duchas, el champán y los cánticos fueron la nota dominante.
Tras acabar el partido, miles de aficionados no quisieron esperar a hoy y acudieron a la plaza de Cibeles para celebrar el título.
El club ha preferido retrasar la celebración con los aficionados al jueves. A partir de las 19:00, la fiesta del alirón se trasladará a Cibeles.
Es para estar contento. La temporada ha sido muy larga y dura. La pena ha sido la Copa de Europa", añadió el capitán blanco.
Estamos muy orgullosos con la temporada que hicimos", dijo el argentino tras el partido en Bilbao, en el que volvió a marcar.
Ha sido muy duro y ganar a falta de dos jornadas tiene mucho mérito. Hemos competido con un gran rival como el Barcelona", dijo.
El hecho de que el Athletic no tuviese que hacer pasillo al campeón por la victoria del Barcelona evitó un lío en La Catedral, ya que el personal no estaba por la labor de homenajear al Madrid por el feo copero.
Resultado final del partido entre el Athletic  Bilbao-0- Real Madrid-3-.

TÍTULO: DEPORTES  BALONCESTO- BARCELONA-86-REAL MADRID-83-.

Un gran partido de baloncesto entre el Barcelona y el Real Madrid con mucha lucha entre los dos equipos
Gran partido del azulgrana, que confirma a los azulgrana primeros en la temporada regular. El Real Madrid dominó hasta el minuto 34.,etc.

TÍTULO LA GALA DEL LIBRO EN CASTUERA.

Como cada año con la llegada del 'Día del Libro', y ya van 18, el Ayuntamiento de Castuera y la biblioteca municipal 'Gonzalo Soubrier' celebran la 'Gala del Libro' con la puesta en marcha de un amplio programa de actividades para personas de todas las edades y que tienen como principal objetivo el fomentar el hábito lector entre los vecinos.
La programación de este evento, que se desarrolló desde el lunes hasta ayer, y en la que las actividades que protagonizaron los alumnos de los colegios de la localidad Pedro de Valdivia y Joaquín Tena Artigas ocuparon un papel destacado, incluyó exposiciones, encuentros literarios con autores, teatro de títeres y marionetas, actividades con escolares, cine, dramatizaciones poéticas, lecturas, cuentacuentos, programas de radio y un torneo de ajedrez en el que los premios fueron libros cuya temática está relacionada con este deporte.
Como extensión a estas actividades las dos librerías de la localidad, Cachipa y Mary Carmen, sacaron de nuevo expositores y mesas con libros a la calle ofreciendo sus mejores volúmenes y el tradicional descuento en la compra como el mejor de los reclamos.
Las actividades de la XVIII Gala del Libro dieron comienzo el lunes en el auditorio del centro cultural, donde a lo largo de toda la mañana se sucedieron las lecturas de poesías, las canciones, los cuentos con marionetas, y las representaciones teatrales que esta ocasión protagonizaron los alumnos del colegio Joaquín Tena Artigas, el club de lectura de la biblioteca municipal, el colectivo de discapacitados de la asociación Adiser-Horizontes y la asociación Serena Teatral.
Además, la jornada inaugural contó con la presencia del alcalde de la localidad, Paolo de Atalaya, quien se sumó a la celebración de esta efeméride recitando los poemas 'Margarita', de Rubén Darío, y 'El Medico Cazador', de Vital Aza.
Para el público adulto, el jueves en la biblioteca municipal tuvo lugar un encuentro con los autores Magdalena Paredes y Jesús Esteras, quienes firmaron libros de sus últimas publicaciones y presentaron obras aún inéditas.
Finalmente, el sábado día 28, se celebró el IV Torneo Abierto de Ajedrez 'Gala del Libro'.
La Gala de Libro de Castuera cuenta con la colaboración de los colegios de infantil y primaria Joaquín Tena Artigas y Pedro de Valdivia, la Universidad Popular, el Servicio Provincial del Libro de la Diputación de Badajoz, el club de lectura de la biblioteca municipal, la asociación de discapacitados de La Serena ADISER-Horizontes, el club de ajedrez de Castuera, la emisora de radio local Radio Zújar y Fundación La Caixa.

PORTADA- SECRETOS-Cristina y sus `cachorros´Cristina Fernández de Kirchner

Cuáles son las claves secretas de la expropiación de YPF? ¿Por qué la presidenta de Argentina se embarca en una aventura tan arriesgada? ¿Quiénes son los jóvenes que han asaltado el poder con esta maniobra? La biógrafa de Cristina Fernández de Kirchner-foto- nos revela quién manda (de verdad) en la Casa Rosada.



De luto, con un collar de perlas adornando la cicatriz en el cuello de su reciente operación de tiroides y con una imagen de Eva Perón a sus espaldas, amparándola. Es una escenografía muy estudiada para anunciar la expropiación de YPF. Cristina Fernández de Kirchner se apropia del icono de Evita. En sus discursos televisados siempre aparece su retrato. En realidad hay dos imágenes, según sea el tono de la alocución.


Si es una noticia de la que el pueblo debe alegrarse, aparece una Evita dulce y sonriente. Cuando ataca a alguien o anuncia recortes, la imagen es seria y enérgica. La Evita de la nacionalización sonríe bondadosa.


EL SEÑUELO DE LAS MALVINAS


Su pensamiento es nacionalista. Por ejemplo, odia a Chile. Le gusta que la seduzcan intelectualmente, siempre que sea con un discurso patriótico. Cuando expropia a Repsol, habla de «recuperación de la soberanía». Antes ya había ondeado la bandera nacionalista con el asunto de las Malvinas. Lanza ese señuelo porque la economía se desploma. Intenta `malvinizar´ la Cumbre de las Américas, pero nadie le hace caso. «¡Te olvidaste de las Malvinas!», le reprocha al presidente de Colombia. Regresa de Cartagena de Indias antes de tiempo y con la cara transfigurada por el despecho.


ATAQUES DE IRA


Tiene mucha facilidad para desquiciarse. Y más desde que le operaron y le quitaron la glándula tiroides. Si no estás bien medicado, sufres cambios bruscos de humor. Tiene ataques de ira. Les pega a las criadas. Entonces no recibe a nadie, se encierra. Hacía semanas que no aparecía ante las cámaras de televisión dando un discurso. Suele hacerlo cada día cuando está en forma, incluso mañana y tarde. A veces da la impresión de ir empastillada. ¿Litio? Hay un debate sobre si sufre un trastorno bipolar: pasa de la depresión a estados de euforia; llora en público. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, pidió un informe sobre su salud mental. Se supo por los cables de WikiLeaks que Estados Unidos la considera «una líder visceral, que sufre de nervios y ansiedad» y toma decisiones influida por su estado emocional. Cristina es impredecible.


EL CÁNCER QUE NO FUE


Su operación nos enloqueció a todos. Primero dijeron que se trataba de células cancerosas, luego que no lo eran. Se especula que lo del cáncer lo inventaron sus asesores para movilizar a su favor a la población. Uno de esos melodramas que tanto nos gustan a los argentinos. Sale del hospital en vísperas de la quita de subsidios. Todos los servicios públicos estaban subsidiados desde el año 2001. Y entonces anuncia la subida del gas, la electricidad, el agua, la telefonía... porque el Banco Central tiene las arcas vacías. Argentina es un país al borde de la quiebra y con ocho millones de pobres. Su popularidad ha caído. Y más aún desde el terrible accidente ferroviario en la estación de Once: 51 muertos, 700 heridos. El `tren de las criadas´. La gente está furiosa. Achacan el siniestro a la corrupción reinante en todo el país. Cristina Fernández teme que le va a costar caro. No se presentó en el escenario de la tragedia ni en los hospitales.


RENCOR SOCIAL


Cristina padece una especie de resentimiento de clase. Se avergüenza de su padre, conductor de autobuses, hijo de emigrantes españoles. Lo llamaban El Colorado Fernández, pero el vecindario le decía Co-Co por su tartamudez. Cristina evita hablar de su familia. Su madre, Ofelia, quedó embarazada siendo novia de Fernández. No se casaron hasta que la hija cumplió cinco años. Cristina se enamora a los 16 años de un jugador de rugby. Y empieza a codearse con un estrato social más alto. Termina la secundaria en un colegio privado. Pero en su forma de hablar sigue teniendo la impronta del barrio humilde, a pesar de los profesores de dicción.


ENCANTADORA CON LA OLIGARQUÍA


En cambio, cuando está con la oligarquía, es simpática. Cuando la conocí, era una abogada y diputada combativa. Una mujer valiente que clamaba contra Menem y se ganaba a los periodistas invitándolos a su despacho, donde podían fumar. Me pareció encantadora y moderna. No me percaté del personaje. Su gusto por el lujo está relacionado con ese complejo que arrastra desde niña. Cuando viaja a Francia, las grandes tiendas le llevan bolsos, joyas y ropa a la habitación del hotel. Le chiflan Louis Vuitton, Hermès y Bulgari. Puede llevar encima 50.000 euros en alhajas. «No tengo que vestirme como una pobre para ser una buena política», se justifica.


MATRIMONIO DE NEGOCIOS


Cristina y Néstor formaban un matrimonio de negocios. La propia Cristina reconoce que no les gustaban las demostraciones de afecto. Cada cual tenía su vida amorosa resuelta por su lado. A ella se le atribuyen aventuras con un gobernador, un banquero, el jefe de escoltas... Las de Néstor eran bien conocidas. Pero los unía el gusto por el poder. No era una relación de iguales. Él la dominaba. Le regaló la Presidencia para que no incordiase mientras él llevaba las riendas en la sombra. «No le vengan con problemas a Cristina», les decía a sus colaboradores. «Hablen conmigo». Le dio una bofetada cuando Cristina perdió la votación en el conflicto que tenía con el campo. Pero tenían un pacto: seguir siempre adelante, pase lo que pase.


LOS DOBLONES DE NÉSTOR


Néstor siempre fue un caudillo patagónico que quería hacer plata. Era pragmático. Cristina le ofrenda la expropiación de YPF. La tentación de solucionar la crisis con el yacimiento petrolífero de Vaca Muerta, que vale 250.000 millones de dólares, es grande. ¿Pero de dónde saldrán los 25.000 millones que se necesitan para explotarlo? Además, tanto Néstor como ella aplaudieron la privatización. Y también dieron a la familia Eskenazi el 25 por ciento sin poner un solo peso. Los Eskenazi iban pagando con lo que iban ganando. A Néstor solo le importaban las empresas donde había plata. Teniendo dentro un testaferro, solo quería que entraran en sus arcas los doblones... El patrimonio de los Kirchner creció de 1,5 a 16 millones de dólares en siete años.


EL MITO MONTONERO


Ella tiene un sesgo ideológico muy marcado. Le gusta recordarse a sí misma como una militante de izquierda muy activa durante la dictadura. Pero no fue ninguna subversiva. Yo fui montonera. Y tengo que decir que hubo dos demonios: la dictadura militar y los montoneros. Es la guerrilla más desprestigiada del mundo. No hay heroicidad en matar por la espalda. Pero como decimos en Argentina, la juventud «ha comprado el relato». Ha mitificado a los montoneros. Ser hijo de desaparecido te da prestigio y también patente de impunidad. Y estos jóvenes que rodean a la presidenta han idealizado esa época. Para ellos, el mundo empieza con el `default´de 2001. No vivieron la represión. Cuando sonó el primer tiro, Cristina le pidió a Néstor que se fueran del país. Pero él decidió volver al sur. Y allí hicieron fortuna, codeándose con los militares.


LA VIUDA ETERNA


Cristina tiene un coro a su alrededor que la adula. Para llegar a ella tienes que ser amigo de su hijo, Máximo. Ni siquiera sus ministros tienen acceso. Los `muchachos´ de Máximo forman su guardia pretoriana, aunque no son gente de revólver; más bien, burócratas. Niños bien. Viven en Puerto Madero, visten de marca... Los kirchneristas suelen ser menores de 40 años. A los que vivieron de verdad los 70 no se les puede engañar. La expropiación es una huida hacia delante que nos lleva al ostracismo internacional. En su primer mandato estuvo más tranquila. Pero pierde el sentido de la mesura a partir del funeral de Néstor. Se convierte en la viuda de Argentina. Arrasa en las elecciones. Cristina ya no se saca el luto. Hace bien. Le ha rendido mucho ser viuda. Cada día estrena un vestido negro. El argentino tiene esa vena compasiva.


FE DE ERRATAS: Debido a un error informático, en las horas previas ha aparecido como coautora de este texto Laura Di Marco, habiendo colaborado únicamente en la elaboración de los apoyos sobre la Cámpora, aparecidos exclusivamente en la edición papel.

miércoles, 2 de mayo de 2012

ENTREVISTA-El padre de Internet./ PRIMER PLANO-- MI VIAJE HACIA LA LIBERTAD.

TÍTULO: ENTREVISTA-

El padre de Internet:

Es el creador del famoso .com. Un punto y tres letras que han cambiado el mundo. Invitado estrella del Congreso Ciudadanía Digital, que celebra San Sebastián el 8 y el 9 de mayo, hablamos con el genio detrás de Internet.



Ante todo, es un hombre modesto. Más aún sabiendo que su nombre es de los que pasarán a la posteridad. En 1983 creó el DNS (Domain Name System), la tecnología que abrió las puertas a la creación de Internet. pero hoy, a sus 63 años, prefiere quitarle importancia a sus contribuciones.


Mockapetris-foto- tenía 16 años cuando vio un ordenador por primera vez. Era 1965 y muy pocos mortales conocían siquiera el significado de la palabra `computadora´. Aquel descubrimiento cambió su vida y, años más tarde, también la historia de la humanidad. Mockapetris se apasionó enseguida por la informática. En la universidad [el Massachusetts Institute of Technology, MIT] montó su primera red, conectando tres ordenadores a un disco duro, y tras licenciarse como ingeniero –en 1971– pasó a engrosar el privilegiado grupo de investigadores que por aquellos años desarrollaba un proyecto del Departamento de Defensa de EE.UU. llamado Arpanet. Aquella red primigenia pretendía conectar entre sí diferentes organismos. Cuando Mockapetris llegó, Arpanet reunía 24 ordenadores de universidades y centros de investigación de todo el país. Una década después, el número se había multiplicado por diez y crecía de manera exponencial. La tecnología se quedaba obsoleta y había que hacer algo. Mockapetris, convertido ya en uno de los mayores genios del ISI [Information Sciences Institute de la Universidad del Sur de California], centro seminal de Arpanet, parecía ser el hombre adecuado. Así, al menos, lo entendieron sus jefes. En 1983 presentó el DNS (en español: Sistema de Nombres de Dominio), una tecnología que cavaba la tumba de Arpanet y sentaba los cimientos de Internet. Hoy, casi 30 años después, este bostoniano y miembro fundador de la Internet Engineering Task Force y de la Internet Society –las principales organizaciones dedicadas al desarrollo de la Red– es una de las mayores autoridades mundiales en la materia. Mockapetris continúa entregado a su criatura a través de Nominum, una empresa de Silicon Valley dedicada a crear herramientas para hacer más segura y rápida la navegación por la Red.


XLSemanal. Si le digo que no sé nada de Internet, ¿cómo me explicaría, de forma muy simple, lo que es el DNS?
Paul Mockapetris.
Bueno, digamos que gracias al DNS las direcciones de Internet no son un montón de números, sino palabras que se pueden entender y memorizar fácilmente. Pero el DNS hace muchísimas cosas: gestiona el correo, las conversaciones mediante voz IP, el spam, cuestiones de seguridad…


XL. ¿Fue usted el que estableció que los dominios finalizaran en .com, .es, etcétera?
P.M.
Yo creé el DNS, pero la elección de los dominios llevó un largo debate. Todo salió del ISI, donde desarrollaba herramientas de trabajo en red. Un grupo quería que los dominios del nivel superior fueran nombres de países. Yo argumenté a favor de los genéricos como .com, .gov, .edu o .org, además de los de países. Fue la mejor solución. Esta duplicidad, con dominios gestionados por los países y otros generales, ha ayudado a que todo avanzara mucho más rápido y con menos controles.


XL. ¿Nadie se atribuye la elección de .com?
P.M.
Mire, como siempre he dicho que no lo hice yo, hay varias personas por ahí que me han dicho: «Paul, ya que tú no quieres, ¿por qué no dices que fue idea mía?» [se ríe].


XL. ¿Cómo se conectaba uno a la Red en 1983?
P.M.
Tenías que llamar a un registro central y añadir tu nombre a una lista. El DNS permitió acceder directamente.


XL. ¿Se considera usted el padre de Internet?
P.M.
Bueno, la Internet Society me considera uno de los inventores. No es sencillo establecer esa paternidad, yo me siento parte de un proceso. Es cierto que en 1983 sustituimos toda la tecnología que había por una nueva que creó las bases de Internet tal y como la conocemos. En ese sentido, el DNS fue una de las grandes aportaciones, pero no la única.


XL. En todo caso, cuando piensa en la Red –ayudar a que crezca, mejorar su seguridad...–, ¿es como si fuera un hijo al que cuidar?
P.M.
Sí, sin duda. Es como un hijo que, pasado un tiempo, comienza a tomar decisiones por sí mismo y a independizarse del padre.


XL. Arpanet era un proyecto del Departamento de Defensa. ¿Qué papel jugó el Gobierno de EE.UU.?
P.M.
No prestó mucha atención hasta que el uso de Internet estuvo generalizado. Hoy no hay un Gobierno en el planeta que no piense en cómo sacarle partido.


XL. Una cita suya: «Desearía haber inventado un sistema para Internet que no estuviera controlado por políticos, abogados y burócratas».
P.M.
[Se ríe]. Lo mantengo. Abogo por reducir regulación, aunque los gobiernos tienden a todo lo contrario. En EE.UU. se tumbó un proyecto de ley [Ley SOPA] que permitiría a las autoridades bloquear el acceso a los dominios.


XL. ¿Las leyes antipiratería responden a los verdaderos problemas de Internet?
P.M.
No. Creo que no es para tanto. ¿Acaso se pilla a todos los que cometen infracciones de tráfico? Lo importante es decidir el tipo de sociedad que queremos, resolver los problemas que afectan a todos los usuarios. Debatir, por ejemplo, qué significa privacidad en Internet y qué debería significar. La neutralidad de la Red es otra cuestión –que los proveedores no puedan bloquear sitios de la competencia–; hay que establecer las reglas que deben regir los negocios en Internet y qué valores sociales pueden transmitirse a través de la misma. Esto es lo importante.


XL. Usted nació en 1948. ¿Qué imagen tenía de niño sobre los ordenadores?
P.M.
Ni siquiera sabía que existían las computadoras hasta el bachillerato. Tenía 16 años. El MIT tenía entonces unos cursos de verano de temas muy científicos, uno de ellos sobre programación. Allí tuve acceso a un IBM 1620.


XL. Y se quedó enganchado...
P.M.
Fue muy curioso porque un día, sería en el año 65, la secretaria me preguntó si me interesaría tener una llave de la sala donde estaba la computadora. «Claro», le dije. «Porque tú eres estudiante, ¿verdad?», añadió. Le dije que sí, pero lo que en realidad quería saber era si yo era estudiante del MIT. En fin, conseguí la llave y por las noches –de día estaba ocupado por los estudiantes del MIT– tenía acceso libre al ordenador. Luego, cuando entré a la universidad, al MIT, de hecho, y necesitaba dinero, entre trabajar de camarero o programar, pude elegir la segunda opción [se ríe].


XL. En aquella época, supongo, la gente lo miraría como a un marciano cuando les hablaba de su trabajo...
P.M.
Pues, básicamente, así era [se ríe]. Las computadoras llevan algún tiempo ya entre nosotros haciendo muchas cosas, sobre todo en el mundo militar y después en el financiero, pero hasta hace muy poco eran cosa de ciencia ficción para la mayoría.


XL. ¿Qué significaba entonces \\\''\''trabajar en red\\\''\''?
P.M.
En el MIT me junté con la gente del MIT MediaLab, que empezaba a aplicar la informática al diseño de edificios. Era algo nuevo, y lo único que teníamos eran tres ordenadores y un disco duro. Un día pensamos que sería buena idea conectar las máquinas y el disco duro para trabajar con más eficacia. No sabía que estaba haciendo investigación en red [se ríe], se trataba de solucionar un problema que teníamos.


XL. ¿Cómo entró en contacto con Arpanet?
P.M.
Hice el posgrado en la Universidad de California, en Irvine, donde tenían un proyecto de red con muchas máquinas y acceso a una cosa llamada `Arpanet´. El resto es historia. Toda mi vida he estado metido en temas que implican procesos de distribución con múltiples ordenadores. Hasta hoy. La idea sigue siendo la misma de aquellos tres ordenadores: resolver problemas para que varias máquinas puedan conectarse y funcionar lo mejor posible.


XL. Arpanet pertenecía al Departamento de Defensa. ¿Tenían acceso a grandes secretos?
P.M.
No, nada que ver; apenas conectaba a gente que investigaba en la misma dirección. Y para los investigadores universitarios compartir sus hallazgos es habitual.


XL. No había peligro de que tuvieran su propio soldado Manning entonces...
P.M.
No había tanta información y, ni mucho menos, tan delicada. El caso de las filtraciones de WikiLeaks, de hecho, solo muestra lo fácil y rápido que es copiar un montón de información hoy en día. Imagino que a la gente que mantiene secretos tampoco les haría mucha gracia que se inventara la fotocopiadora [se ríe].


XL. Permítame otra cita suya: «Un amigo me dijo que sí, que había sido muy inteligente al inventar esto del DNS, pero no lo suficiente como para registrarlo a mi nombre».
P.M.
Me temo que tenía toda la razón [se ríe].


XL. Ninguno de los padres de Internet se hizo rico con esto...
P.M.
Así es. La gente que hizo el trabajo original no sacó mucho dinero de todo aquello, pero algunos entraron en empresas como Google y demás, donde, imagino, les pagan bien.


XL. ¿A nadie se le pasó por la cabeza sacar dinero de aquello?
P.M.
La propia dirección del ISI creyó que no merecía la pena buscar aspectos económicos al DNS. Nos decíamos: «¿A quién le puede interesar? Nunca será algo popular». La Red no empezó a crecer rápido hasta que se benefició de los avances en circuitos integrados, la fibra óptica o las conexiones inalámbricas.


XL. ¿Alguna de las aplicaciones actuales le sorprende en especial?
P.M.
Bueno, esperaba que Internet creciera, pero nunca tanto como para que alcanzara cualquier rincón del planeta. El de la movilidad es uno de los aspectos que más me sorprende: que tengas Internet en el móvil o, seguro que dentro de muy poco, en el coche o en cualquier lugar.


XL. Una última cuestión, ¿sería posible apagar todo el sistema?
P.M.
No, no veo cómo alguien pudiera hacer eso. Hoy está todo muy descentralizado. Quizá sea posible apagar amplias zonas de la web, pero muchas otras son privadas. En todo caso, no seré yo quien lo intente [se ríe].

TÍTULO: PRIMER PLANO:

 MI VIAJE HACIA LA LIBERTAD:

La actriz británica viaja a la antigua birmania en un momento de cambio político y social que puede acabar con 26 años de dictadura. Invitada por Actionaid, una de las pocas ong a las que los militares permiten operar, recorre el país acompañada de su hijo, tindy, a quien adoptó en Ruanda. En su diario recoge testimonios entre la tragedia y la esperanza y su emotivo encuentro con la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi.



El vuelo dura once horas. Así que mi hijo y yo las hemos aprovechado para leer un montón de cosas sobre el país. El historial de violaciones de derechos humanos es horroroso. Tanto que no soy capaz de concebir cómo se las arregla la gente. También hemos leído mucho sobre Aung San Suu Kyi, o la Señora, como es conocida la premio Nobel e histórica dirigente opositora.


Con nosotros vuela Joanna Kerr, la directora de ActionAid. Se trata de una de las pocas ONG a las que permiten operan en Myanmar, la antigua Birmania. Lo hace desde 2006 y se dedica a la formación de jóvenes líderes civiles a través de un programa de becas. Aterrizamos en Yangón, la antigua Rangon. La capital es una ciudad exótica, desorganizada, llena de vendedores callejeros. Viejos todoterrenos Toyota inundan las calles. Monjes con el cráneo rapado y togas rojizas cruzan con parasoles de madera. Un vendedor ambulante se acerca a nuestro automóvil y agita una revista. Su portada exhibe una gran fotografía de la Señora. Shihab, el sonriente bangladesí que dirige ActionAid aquí, dice con entusiasmo: «¡Un mes atrás era impensable una revista así!».


13.30 horas: he dormido un par de horas, y me siento como si me hubiera atropellado un camión. Jo y yo nos atiborramos de café y nos dirigimos a la sede de su ONG. El primer problema con que se encuentra ActionAid es que la mayoría de la gente no es consciente de sus derechos tras 26 años de dictadura. Otro problema es la existencia de un complejo sistema de espionaje: las autoridades están al corriente de cualquier movimiento, lo que provoca un enorme nerviosismo. Y, además, está la diversidad étnica. En el país hay siete grupos étnicos diferentes, y los militares han alentado las divisiones y enfrentamientos.


LA HISTORIA DE WANNA


Hacia las cinco de la tarde, varios jóvenes nos llevan al centro de la ciudad. Tomamos té. Wanna está sentada a mi lado. Tiene 22 años y procede de un pueblo de la costa. «Echo de menos el rumor de las olas. Pero en mi pueblo no hay electricidad, carretera ni escuela. Tan solo podíamos ir a la escuela remando, dos horas y media de ida y dos horas y media de vuelta. Y cuando llegábamos, el maestro a veces no estaba. Los mayores nos enseñaban. Aun así quise ir a la universidad, pero mi padre era pescador y no ganaba más que ocho dólares al mes. Cuando me dijo que no podía pagarme los estudios, lloró. Entonces llegó el ciclón. Mató a 13 miembros de mi familia y a 400 vecinos del pueblo, pero trajo a las ONG internacionales. El Gobierno no permitió la entrada de extranjeros durante 18 días, pero la presión internacional hizo que diera su brazo a torcer. De forma paradójica, el ciclón, que mató a 150.000 personas, a mí me ayudó porque empecé a trabajar en Save The Children». Miro el rostro sereno de Wanna y me pregunto de dónde saldrá tanta fuerza.


DOS BICHOS RAROS


La sensación de jet lag es monstruosa. Ni Tindy ni yo podemos pegar ojo, y eso que tomamos somníferos. Son las siete de la mañana. No se ve un solo huésped occidental en el hotel. Es curioso. Si hubiera llegado como turista, no habría reparado en que el país lleva años bajo una junta represiva. Como observa Tindy, no es como en Liberia, cuyo trauma resulta perceptible de inmediato. Todo el mundo se sorprende cuando explico que Tindy es hijo mío. ¡Oh!, exclaman. ¡Pero si tiene la piel negra! ¡Qué curioso! La cosa les hace reír. No vemos a una sola persona de raza negra en toda la semana. No es raro que los birmanos se sientan tan fascinados. También yo les hago gracia. Aquí todos son muy delgados. Y se ríen al verme levantar con dificultad mi orondo trasero occidental de asientos diminutos.


LA SEÑORA


Después de un día intenso volvemos al hotel, donde tenemos diez minutos para asearnos antes de acudir a la residencia del embajador británico. Y, maravilla de maravillas, de pronto aparece la Señora. Nos miramos con curiosidad y nos besamos una y otra vez, como un par de albatros en celo. Incluso se me escapa una especie de gorjeo.


Tranquila, sabia, con sentido del humor y carismática, Aung San Suu Kyi tiene todas las cualidades que una quisiera encontrar en un dirigente político. «No conviene que el proceso falle por prisas irresponsables», dice. Está convencida de que el cambio es real. «Lo primero que hay que hacer es restablecer el imperio de la ley. En Occidente todo el mundo habla de la necesidad de elecciones, pero no pueden darse elecciones libres sin ley. Y el Ejército no puede ser marginado». Mi interlocutora rezuma comprensión y compasión.


Todos nos sentimos abrumados por los acontecimientos, por la conjunción de este encuentro extraordinario con la festividad de la Luna llena, por la liberación de centenares de presos políticos… Es un momento histórico.


Todavía impresionados, nos dirigimos a un salón de té, en el que nos encontramos con una pareja. Su testimonio es conmovedor. El hombre era estudiante de Literatura Inglesa y llevaba una agencia de alquiler de coches para pagarse los estudios. Activista universitario, en 1988 fue detenido y condenado a 26 años de cárcel. Cuatro los pasó siendo constantemente interrogado en un cuartel militar. Prefiero no preguntarle por los detalles. Otros cinco años los pasó confinado en solitario. Después de 20 años fue puesto en libertad, de repente y sin explicación. Su esposa también fue detenida en 1988. La mujer entró y salió varias veces de la cárcel, y cada vez volvió al activismo político. Ambos se conocían de nombre, pero nunca se habían encontrado en persona. Pero ambos fueron puestos en libertad el mismo día, el 18 de septiembre de 2008. Él se encontró con ella en la puerta de la cárcel. Y se enamoraron.


LAS MUJERES Y SU DRAMA


Al día siguiente, Jo habla en un consejo de mujeres. La violencia doméstica es endémica. Las mujeres intentan organizarse. Cuando un matrimonio tiene dificultades, se presentan en grupo e impiden que el marido la emprenda contra la familia. «Es bastante fácil pararles los pies; casi siempre están borrachos», dice una mujer de unos 50 años. Los hombres tan solo se encargan de gestionar los ingresos. Las mujeres hacen absolutamente todo lo demás. Siempre tienen que obedecer. Las niñas pequeñas aprenden de su inferioridad desde el primer día en que se arrodillan para dar los mejores trozos de carne a sus hermanos.


Después de un encuentro con varios becarios de ActionAid, Jo y yo conversamos con dos mujeres: Marien Tun, de 26 años, y Khin Lin, de 29. Antes las hemos visto charlar animadamente con los demás becarios, pero ahora, en un entorno más personal, la cosa cambia... y mucho. Nos explican que su familia y sus vecinos las tratan como a unas parias por trabajar para la ONG. «¿Y por qué seguís?», pregunta Jo. «Porque tengo mi propia cabeza y sé que es lo mejor para mí», responde Khin.


Cuando les preguntamos por su niñez, Marien se quita el chal y lo levanta al viento. «Cuando era pequeña, era como este chal: libre, llena de vida, feliz. Pero entonces empezaron a doblegarme», agrega mientras dobla el chal en dos, «y a doblegarme otra vez y otra...». Sigue doblando el chal hasta dejarlo del tamaño de una servilleta. Finge meterlo en una caja y dice: «Las chicas tienen que portarse bien, hacer lo que les dicen... A mis padres no les gusta lo que hago, pero un día van a morirse, y entonces podré abandonar este lugar. Hasta que se mueran, tengo que seguir encerrada en la caja».


Su padre la presiona y amenaza para que se case. «Hago lo posible por no enamorarme», dice con una sonrisa. «Lo he estado pensando, y he decidido que puedo tener libertad o una vida familiar, pero no las dos cosas a la vez». Jo pregunta si tienen quien se ocupe de ellas. Se miran, se encogen de hombros y responden: «Cuidamos de nosotras mismas». Acabamos llorando.


EL FINAL DEL VIAJE.


Empezamos el día reuniéndonos con un ministro. ActionAid necesita su apoyo. El ministro parece dispuesto a conversar. No puedo evitarlo: me cae bien. En el torrente de palabras pesco la expresión «derechos humanos». Es importante. Esa expresión ha estado prohibida en Birmania durante décadas.


La última noche, Tindy y yo invitamos a cenar a varios miembros de la ONG a un maravilloso restaurante. La comida es muy buena, pero por desgracia no se puede consumir alcohol. Tindy no cesa de flirtear con una guapa joven. «Olvídate del asunto», le musito. Nos acostamos temprano, alarmantemente sobrios.


Nuestra última visita es el mercado central. Un vendedor ambulante se acerca con un ejemplar del libro de George Orwell Los días de Birmania. Se lo compro. He hecho muchos viajes, pero este es el país que más me ha gustado. En el avión leo el libro de Orwell, una denuncia del racismo británico durante la era colonial. Una se avergüenza de ser inglesa. Pero, con todo, hoy la historia narrada por Orwell pertenece a otros tiempos. Lo que me lleva a esperar que los años de la junta militar birmana también sean un día solo una terrible historia que se cuenta a los turistas.

Lenin desciende a los infiernos./ A FONDO--La cámara que lo fotografió todo:

TÍTULO: Lenin desciende a los infiernos:

Después de promover la Revolución rusa, acabar con las diferencias de clases sociales y dedicar su vida entera al comunismo, Lenin finalmente muere. Por ser ateo y haber perseguido a los religiosos, termina siendo condenado al infierno.

Al llegar allí, descubre que la situación es peor que en la Tierra: los condenados son sometidos a sufrimientos increíbles, no hay alimento para todos, los demonios son desorganizados, Satanás se comporta como un rey absoluto, sin ningún respeto por sus empleados o por las almas en pena que sufren el suplicio eterno.

Lenin, indignado, se rebela contra la situación: organiza manifestaciones, hace protestas, crea sindicatos con diablos descontentos, incentiva rebeliones. En poco tiempo, el infierno está cabeza para abajo: nadie respeta ya la autoridad de Satanás, los demonios piden aumento de sueldo, las sesiones de suplicio quedan vacías, los encargados de mantener encendidos los hornos hacen huelga.

Satanás ya no sabe qué hacer: ¿cómo puede funcionar su reino si aquel rebelde está subvirtiendo todas las leyes? Intenta un encuentro con él, pero Lenin, alegando no conversar con opresores, manda un recado a través de un comité popular para decir que no reconoce la autoridad del Jefe Supremo.

Desesperado, Satanás va hasta el cielo para conversar con San Pedro.

–¿Os acordáis de aquel sujeto que promovió la Revolución rusa? –pregunta Satanás.

–Nos acordamos muy bien –responde San Pedro–. Un comunista. Odiaba la religión.

–Es un buen hombre –insiste Satanás–. Aunque tenga sus pecados, no merece el infierno; al fin y al cabo procuró luchar por un mundo más justo. En mi opinión debería estar en el cielo.

San Pedro reflexiona algunos momentos.

–Creo que tienes razón –dice finalmente–. Todos nosotros tenemos nuestros pecados, hasta yo mismo llegué a negar a Cristo tres veces. Envíalo para aquí.

Loco de contento, Satanás regresa a su casa y envía a Lenin directo al cielo. Enseguida, con mano de hierro y alguna violencia, termina con los sindicatos de demonios, disuelve el comité de almas descontentas y prohíbe asambleas y manifestaciones de condenados. El infierno vuelve a ser el famoso lugar de los tormentos que siempre asustó al hombre. Loco de alegría, Satanás se pone a imaginar qué es lo que debe de estar pasando en el cielo.

«¡En cualquier momento, San Pedro estará llamando aquí para pedir que Lenin retorne!», ríe consigo mismo. «¡Aquel comunista debe de haber transformado el paraíso en un lugar insoportable!».

Pasa el primer mes, pasa un año entero, y ninguna noticia del cielo. Muerto de curiosidad, Satanás resuelve llegarse hasta allí para ver lo que está sucediendo. Encuentra a San Pedro en la puerta del Paraíso.

–¿Y qué tal? ¿Cómo van las cosas? –pregunta.

–Muy bien –responde San Pedro.

–¿Pero está todo en orden?

–¡Claro! ¿Por qué no habría de estarlo?

«Este tipo debe de estar fingiendo –piensa Satanás–. Lo que quiere es enchufarme a Lenin de vuelta».

–Escucha, San Pedro, ¿aquel comunista que te mandé se ha portado bien?

–¡Muy bien!

–¿Ninguna anarquía?

–Al contrario. Los ángeles son más libres que nunca, las almas hacen lo que desean, los santos pueden entrar y salir sin horario fijo.

–¿Y Dios no se queja de este exceso de libertad?

San Pedro mira, con cierta piedad, al pobre diablo que tiene enfrente.

–¿Dios? Camarada, ¡Dios no existe!.


TÍTULO: A FONDO--La cámara que lo fotografió todo:

George Eastman era el Steve Jobs de su tiempo. En 1900, el fundador de Kodak revolucionó para siempre el mundo con sus inventos, que popularizaron la fotografía y el cine hasta el último rincón del planeta. Sin embargo, un siglo después, la compañía está al borde de la quiebra definitiva. Es la gran derrotada de la revolución digital. ¿Qué pasó? -cámara de foto.foto.



En los años 90, una acción de Kodak llegó a valer 70 dólares; hace unos meses cotizaba a 50 céntimos. Poco después, la compañía dejó de cotizar en Bolsa. En Rochester, la ciudad a orillas del lago Ontario donde la empresa tiene su sede desde que se creó, había hace 20 años 195 edificios de la firma que empleaba a más de 30.000 personas, cuya mayor preocupación era si encontrarían un sitio para aparcar. Hoy, Kodak apenas emplea a 7000 personas, y hace unos meses anunció su entrada en concurso de acreedores. Ahora lanza la que es la última cámara que fabricará en toda su historia. La compañía, cuyo logotipo rojo y amarillo es tan inseparable de Occidente como la coca-cola, es la gran derrotada de la revolución digital.
Pero vayamos por partes... En 1900, el fundador de la compañía, George Eastman, a quien hoy se considera el Steve Jobs de su tiempo, obsequió a sus clientes con la primera cámara portátil apta para simples aficionados, un aparato que revolucionaría la forma de ver el mundo. Sobre ese pilar se fue consolidando un modelo de negocio rentable como pocos: Kodak vendía las cámaras en masa y a bajo precio y obtenía sus beneficios con el desarrollo de las costosas películas.


Este modelo funcionó durante un siglo (de hecho, en 1999 la compañía tuvo unos beneficios de 2500 millones de dólares, los más altos de toda su larga vida). De Rochester no solo habían salido carretes fotográficos, sino también las películas usadas para las imágenes por rayos X, los microfilmes para los archivos, los rollos de película de 16 y 35 milímetros para el cine y las películas para las cámaras de Super-8. También fabricaron en serie proyectores de diapositivas, casetes de vídeo, disquetes…
Kodak no había dejado en todas esas décadas de alimentar el mercado con nuevos aparatos: no era nada extraño que se presentaran 20 o 30 nuevos productos cada año, impresoras y fotocopiadoras, CD regrabables, cámaras desechables, papel fotosensible y películas fotográficas de todas las clases. En películas de la marca Kodak se grabaron sin excepción todos los largometrajes galardonados con el Óscar a la mejor película entre 1928 y 2008. Pero en 2009 este honor recayó ya en las películas de Fujifilm. Y para más inri: el proceso de producción cinematográfica se puede completar hoy sin usar ya película alguna. Está completamente digitalizado.


¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo una empresa que hace 40 años fabricó la cámara que captó la imagen del hombre en la Luna depende ahora de un auténtico milagro para no desaparecer? ¿Cómo pudo hundirse una compañía que en los años 70 fabricaba el 90 por ciento de las películas vendidas en EE.UU y el 85 por ciento de las cámaras? ¿Cómo pudo Kodak dejar pasar la era digital sin subirse a ella?


Al buscar respuestas, sorprende descubrir
que la propia Kodak desarrolló en 1975 la primera cámara digital del mundo. Era, con todos sus componentes, como tres cajas de zapatos. Su inventor fue el ingeniero de Kodak Steve Sasson. Hacía unas fotos en blanco y negro muy malas y no parecía un producto comercial.


Pero Kodak siguió investigando. Sus sensores mejoraron y poco después empezaron a instalarse en aparatos militares y, más tarde, en cámaras Nikon y Leica. Los jefes en Rochester no dormían: la situación empezaba a ser muy inquietante.


Larry Matteson, durante años uno de los vicepresidentes seniors de la compañía, elaboró en 1979 –cuatro años después de la invención de la cámara digital– un informe sobre esa tecnología. En él aseguró que de forma inexorable los productos Kodak habrían dado el paso a lo digital en 2010.


Analizada la situación con objetividad, se podía decir que la empresa era especialmente buena en dos cosas. Por un lado, eran líderes mundiales en química orgánica. Además, gracias a su inigualable experiencia en la fabricación de películas, Kodak podía cubrir cualquier tipo de superficie con elevada precisión y a enorme velocidad. «Pero ya se habrá dado usted cuenta de lo que eso significaba –dice Matteson–, ambas eran cualidades que no se podían aplicar a la obtención de imágenes digitales».


Apostarlo todo a lo digital, transformar una empresa química y fotográfica pujante en una compañía electrónica, parecía imposible y también un sinsentido. La sociedad analógica seguía funcionando a toda máquina a finales de los 70 y todavía prometía ofrecer muchos años de grandes beneficios. Además, era fácil llegar a la conclusión de que los márgenes de beneficio del negocio digital nunca se aproximarían a los que ofrecían las películas analógicas. Eran demasiado pequeños para mantener una empresa como Kodak. Todo apunta a que la compañía se encontraba hace 30 años ante una única elección: suicidarse ya o dejarlo para más adelante.


«El error –dice Matteson– fue que Kodak nunca pudo deshacerse de la idea de que era una empresa fotográfica». De vez en cuando, alguien hacía un llamamiento a transformar la compañía por completo, añade. Se sucedían los ejecutivos y planes de cambio. Se invirtió en crear una división farmacéutica a partir de la rama química, se dedicaron millones a intentar hacerse con el mercado de la impresión digital, un plan que se puso en práctica, se desechó después y se volvió a adoptar más tarde».


A la gente de Kodak no se le ocurrió la idea, tan salvadora como radical, de Fujifilm en Tokio: redirigir el negocio químico a la producción de cosméticos. Otras propuestas, como la de emplear su inigualable tecnología de recubrimiento para fabricar papeles pintados o pósits, eran descartadas por indignas. En Rochester reinaba un letal esprit de corps: ellos le habían dado al mundo las fotografías de la Luna, no se iban a poner a hacer papeles pintados.



Al principio supieron sacarle partido;
de hecho, la empresa ocupó en 2005 el número uno
del mercado norteamericano de cámaras digitales. Pero la desgracia quiso que estas cámaras no tardaran en ser absorbidas por los primeros smartphones… el siguiente salto tecnológico estaba servido. La gente empezó a hacer sus fotos con los móviles, apenas usaban ya las cámaras digitales, y una alocada competencia entre los fabricantes acabó por hundir los precios.


En Rochester se encuentra la antigua residencia de George Eastman, sede de uno de los más destacados museos del mundo dedicados a la imagen: alberga las colecciones privadas de Martin Scorsese, Norman Jewison o Spike Lee. Allí se guardan 4000 cámaras e imágenes de valor incalculable. Con todo, el documento más impresionante es la carta de despedida que George Eastman escribió en 1932, viejo y enfermo, antes de dispararse con una Luger. La nota, expuesta en una vitrina, tiene tres líneas, y hoy se puede leer como un mensaje a la tambaleante empresa Kodak: «A mis amigos: Mi trabajo está hecho. ¿A qué esperar?».

DESAYUNO DE MIÉRCOLES CON CONSUELO CRESPO BOFILL./ EL ROSTRO --Kate Moss.

TÍTULO: DESAYUNO DE MIÉRCOLES CON CONSUELO CRESPO BOFILL.

Consuelo Crespo.-foto-
``Con una inversión muy pequeña se puede cambiar una vida":

Nací en Barcelona, vivo en el País Vasco y trabajo en Madrid. Presido Unicef España desde hace seis años. Ahora estamos volcados en la campaña del Sahel.



XLSemanal. ¿El pecado capital de nuestros días?
Consuelo Crespo Bofill.
Este sistema agresivo que tenemos, en el cual está antes el mercado que las personas, es del todo insostenible y por algún lado se tiene que romper.


XL. ¿Y se soluciona enviando alimentos, dinero y tecnología, por ejemplo?
C.C.B.
No se trata solo de eso. La cooperación al desarrollo se basa en un diálogo entre países para buscar un mundo que dé oportunidades a todos.


XL. Los países están muy sordos.
C.C.B.
Bastante, sí; pero han dejado de ser sordos cuando los problemas han empezado a afectarles a ellos.


XL. ¿España es un país solidario?
C.C.B.
Mucho. Cuando hemos hecho llamamientos para la crisis que explotó en el Cuerno de África y para la que va a explotar en el Sahel, ha demostrado ser un país solidario. A pesar de lo que estamos pasando, hay respuesta.


XL. ¿Hay técnicas para despertar conciencias, algo así como un marketing solidario?
C.C.B.
Para mí, la mejor técnica es la de transmitir una información real y convencer. Con una inversión muy pequeña se puede conseguir cambiar la vida de la gente. Este es el mensaje.


XL. Se prefiere un pequeño donativo continuado que una aportación mayor esporádica.
C.C.B.
Sí, porque con esos pequeños donativos podemos planificar la ayuda a medio y largo plazo; sabemos con lo que contamos.


XL. En el Sahel amenaza la hambruna.
C.C.B.
En el Sahel estamos ante
una emergencia nutricional; hay más
de un millón y medio de niños con riesgo de desnutrición.


XL. Y la recogida de los famosos kilos de garbanzos, arroz… ¿son parte importante de la solución?
C.C.B.
Solo con dar alimentos a un niño no evitas que padezca malnutrición. La malnutrición no se soluciona con darle de comer al día siguiente. No se trata tanto de repartir paquetes de alimentos como de resolver la cosecha siguiente.


XL. ¿Por qué se ceba el hambre con estos países africanos? ¿Es solamente cuestión climática?
C.C.B.
No, hay tres razones fundamentales: la sequía, el precio de los alimentos y la inseguridad política.


XL. ¿Cómo van los llamamientos de Unicef?
C.C.B.
Soy optimista, aunque queda mucho por hacer. Seguimos necesitando muchísima ayuda.

Su Desayuno es el siguiente:
 
Un zumo de naranja natural con 2 tostadas de miel, etc.
TÍTULO: EL ROSTRO --

Kate Moss.
Un rostro que vale oro.
Esta rubia de poco más de 1,65 es la modelo más fotografiada del mundo. Tanto que su fortuna personal se estima en más de 23 millones de libras. Ni la maternidad, ni los escándalos ni la edad [38 años] han supuesto el fin de su carrera, sino todo lo contrario. Kate es única. Descubramos por qué.



Está rondando la cuarentena –el pasado enero ha cumplido 38–, es madre –su hija, Lila Grace, tiene 9 años–, ha sido pillada in fraganti consumiendo drogas, lleva más de 20 años poniendo su cara y su cuerpo a las marcas más glamurosas y conocidas del mundo… Pero ni las firmas de moda, ni las revistas ni, lo que es más importante, su interplanetaria legión de fans incondicionales se cansan de ella. Lo que para la mayor parte de sus colegas empezaría a ser un problema –en el mundo de la moda solo hay un pecado peor que el de envejecer, y es el de aburrir al público–, para ella no dejan de ser alicientes que sumar a su dilatada carrera de modelo.


Porque Kate es diferente. Basta con mirar una foto suya para comprobarlo. No es ni mucho menos la típica belleza rubia, tiene unos rasgos bastante atípicos, sus 1,68 metros –las malas lenguas dicen que no pasa de 1,63– no son ni mucho menos suficientes para desfilar… Y, sin embargo, es la modelo más fotografiada del mundo, cada año suma y suma campañas publicitarias a su currículum, es la tercera modelo mejor pagada del mundo y su fortuna personal se calcula en unos 24 millones de libras. ¿Qué tendrá Kate?


Un `algo más´ que la ha llevado desde 1988, cuando fue descubierta en el aeropuerto JFK de Nueva York, a ser la cara más buscada de la historia de la moda. Cuando poco después Calvin Klein la contrató para ser la imagen de sus vaqueros y la fotografió con unos jeans y nada más en una playa paradisiaca, nacía un mito. Y también la polémica que siempre ha acompañado a la británica a lo largo de los siguientes 20 años.


Se la ha acusado de anorexia; de consumir drogas y alcohol; de mantener unas relaciones amorosas, cuando menos, tormentosas; de ser `adicta´ a las fiestas… Pero ella sigue en lo más alto de podio, incombustible.
Cuando en 2005, el Daily Mirror publica unas fotos de Kate consumiendo cocaína junto a su novio Pete Doherty en una fiesta, la estrella de Kate parecía estar a punto de caer para siempre. Aquellas imágenes le hicieron perder varios contratos millonarios. Pero tras el apoyo recibido por numerosos famosos, como Naomi Campbell, Catherine Deneuve, Johnny Depp o Alexander McQueen, tras dejar a Pete Doherty, y pedir perdón en público, Kate remonta. Y no sólo remonta: la siguiente temporada se convierte en todo un éxito de apariciones, contratos millonarios y portadas internacionales.


Cuando se le pregunta cuál ha sido la clave para mantenerse durante años en lo más alto de la industria de la moda, lo tiene claro: «No hacer nada con lo que no te sientas cómoda. Y es importante ser paciente, creo que si quieres estar en este negocio debes tener mucha paciencia... y ser una buena persona», asegura la top.
Pero seguro que hay más… porque, si algo le sobra, es personalidad. ¿Cómo, si no, habría conseguido seguir siendo una it girl durante más de una década? Ella lo es, ya lo era incluso antes de que se inventara el nombre (que todo el mundo usa, aunque no sepa muy bien qué significa), lo que se pone se agota en las tiendas… Y eso, precisamente, es lo que busca cualquier firma de moda. ¿Su última campaña? La que acaba de hacer con el fotógrafo Terry Richardson para la colección de Mango de esta primavera-verano. Un trabajo que la modelo ha definido como: «Increíble. Me encanta trabajar con él, porque siempre existe un intercambio; no es ponerte delante de la cámara y ya está». La top protagoniza la campaña de la firma española, que define así: «Cool, con piezas perfectas para mezclar con todo», una de sus grandes especialidades a la hora de vestirse y de crear tendencia. Porque es seguro que lo que Kate se pone arrasará. Ella es la tendencia.